Hola de nuevo a todos, ya estoy aquí con una nueva entrega, a ver que opináis cuando terminéis de leerla.
Hoy os quiero hablar de un extraño suceso, que suele ocurrir en algún hogar con algún tipo de azulejo, y es que al taladrarlo, resulta que, sorpresa pero si está lleno de agua. Y en este caso no te salvas ni aunque seas el mejor instalador del mundo.
La verdad que no es lo mismo contarlo como vivirlo, pero situémonos; vas y coges un rotulador y marcas los agujeros en el azulejo, coges el taladro y con mucho cuidado empiezas a taladrarlos, el primero perfecto, el segundo genial, el tercero te confías un poco y se te escapa la broca, pero bien y llega el ultimo, que ya estas relajado y confiado, y zas, premio un géiser en mi azulejo.
La verdad que en ese momento empieza lo divertido, primero dejas la broca y sale mucha agua, y resulta que la sacas y sale todavía mas, entonces que se te ocurre, pues ni mas ni menos que la brillante idea de poner el dedo, jaja anda pero no te das cuenta que aunque tapes un poco el agujero, como vas a hacer ahora para ir a cortar el agua, por no decirte que como sea agua caliente te vas a quemar.
Mi consejo es que dejéis metido el taladro con la broca en el agujero y echéis a correr a cortar el agua cuanto antes, y si además podéis abrir los grifos para que pierda presión la tubería, mejor.
Y por ultimo llega cuando arrancas el azulejo y dios mío, que mala leche haces, pero si lo he pillado justamente en el centro, parece que lo hemos hecho adrede. Y además pensamos, pero si un centímetro mas para la derecha no habría pasado nada y ya estaría de camino a casa, dios mío, un consejo, arreglarlo cuanto antes que ya no tiene solución.
Y como una foto lo explica todo, aquí tenéis una de nuestra propia cosecha. Bueno, os mando saludos y espero los mensajes de las chicas del corrector ortográfico. Jeje y acepto ánimos.



































